mayo 24, 2024 5:54 am

Israel cumple diez semanas de protestas masivas contra la reforma judicial

Los israelíes se tomaron las calles de varias ciudades por décima semana consecutiva para manifestarse contra los planes del gobierno de recortar los poderes del Tribunal Supremo, algo que los críticos consideran una amenaza para la independencia judicial.

Como todos los sábados desde hace más de dos meses, las calles de Israel se llenaron de manifestantes que rechazan la reforma judicial del primer ministro Benjamin Netanyahu, al grito de «democracia, democracia» y «no a la dictadura».

Netanyahu y sus aliados de coalición, ultraderechistas y ultraortodoxos, proponen otorgar más poder al Ejecutivo en detrimento de la Justicia, cuya independencia se vería profundamente debilitada, según los expertos. 

El primer ministro afirma que su objetivo es equilibrar los poderes del Estado, aunque ya ostenta la mayoría parlamentaria junto con sus aliados de la coalición nacionalista religiosa.

«No es una reforma judicial. Es una revolución que (está) haciendo que Israel se convierta en una dictadura total y yo quiero que Israel siga siendo una democracia para mis hijos», expresó Tamir Guytsabri, de 58 años, entre las decenas de miles de manifestantes que se congregaron en el centro de Tel Aviv.

Las protestas fueron en su mayoría pacíficas, aunque la agencia de noticias Reuters reportó haber presenciado personas heridas y detenciones entre los manifestantes, cuando la policía actuó contra los intentos de bloquear las calles. 

El inspector general Yaacov Shabtai, jefe de la policía nacional, hizo un inusual anuncio televisado en el que dio marcha atrás en sus planes de reasignar al jefe de la policía de Tel Aviv, lo que algunos temían, porque podría ser el preámbulo para reprimir más las protestas.

La reasignación, ahora aplazada, formaba parte de una rotación programada, según Shabtai, quien agregó que la policía seguiría salvaguardando las manifestaciones que se mantuvieran dentro de la legalidad y «no cederá a ninguna presión política al respecto».

«Protestamos porque si no, es como cumplir y nunca aceptaremos que se suprima la democracia en este país», aseguró el manifestante Einat Gival-Levi. «Es muy importante que concienciemos a todo el mundo», añadió. 

Cientos de activistas israelíes por los derechos de las mujeres, vestidas como personajes de la serie de televisión «The Handmaid’s Tale», marcharon hacia el centro de la ciudad de Tel Aviv para unirse a la protesta. 

El revuelo causado por los cambios legales previstos por el Gobierno de Benjamín Netanyahu hace vivir a Israel una de sus peores crisis internas. Más allá de las protestas, que han sacado a la calle a decenas de miles de israelíes y recientemente se han tornado violentas, la oposición surgió de toda la sociedad, con líderes empresariales y juristas que se pronuncian contra lo que dicen que serán los efectos adversos de la reforma. 

Esta semana Netanyahu tuvo que ser trasladado en helicóptero al principal aeropuerto internacional del país para un viaje al extranjero, después de que una multitud de vehículos y manifestantes le impidieron llegar. 

La crisis golpeó al Ejército israelí, que está experimentando una oposición sin precedentes.

Varios críticos aseguran que Netanyahu, que está siendo juzgado por corrupción, podría encontrar una vía de escape de los cargos a través de la reforma, algo que el primer ministro niega y afirma que los cambios legales no tienen nada que ver con su juicio.

Las protestas han estado dominadas en gran medida por la clase media laica del país. La minoría palestina de Israel, un 20% de la población, ha estado prácticamente ausente, en parte porque sufre discriminación y por el trato que Israel da a sus hermanos palestinos de Cisjordania y Gaza.

¿En qué consisten los cambios que afectarían al sistema judicial israelí?

Los críticos con el Tribunal Supremo, incluidos muchos miembros de la coalición de Gobierno, afirman que el Tribunal es de tendencia izquierdista y elitista y que ha intervenido demasiado en la esfera política, anteponiendo muchas veces los derechos de las minorías a los intereses nacionales.

El Gobierno busca impulsar cambios que limitarían los poderes del Tribunal Supremo para fallar en contra del Legislativo y el Ejecutivo, al tiempo que darían a los legisladores de la coalición más poder en el nombramiento de jueces.

El panel de selección de jueces exige que los políticos y los jueces que lo integran se pongan de acuerdo en los nombramientos. Las propuestas actuales cambiarían eso, dando al Gobierno una influencia decisiva.

Netanyahu está formalmente excluido de participar en la iniciativa porque está siendo juzgado por cargos de corrupción, que él niega, pero insiste en que los cambios fortalecerán la democracia de Israel e impulsarán los negocios. El primer ministro acusa a los medios de comunicación y a la oposición de tergiversar el plan e incentivar las protestas para derrocar a su Gobierno.

Algunos de los cambios propuestos por la coalición ya fueron aprobados en el pleno de la Knesset, en la primera de las tres lecturas necesarias para su ratificación, pero no está claro si se votarán definitivamente antes del 2 de abril, fecha en que los legisladores se retiran a las vacaciones de primavera. 

Con Reuters y AP.

Comentarios (0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciseis − 10 =